Laura Cano nació en el norte de España y se mudó a Sevilla a los ocho años. Antes de pintar, dibujaba: un fin de semana su tío le enseñó a dibujar coches, y el lunes se presentó a un concurso escolar de la DGT con un folio lleno de vehículos sin perspectiva, todos mirando de frente. Ganó el concurso y su primera Polaroid.
Estudió Geografía e Historia, primero en la Universidad de Sevilla y después en UCL, donde terminó la carrera; por las tardes se apuntó a un curso de diseño gráfico en Saint Martins, en el Londres de los años noventa. Volvió a la pintura en un taller en Madrid, donde aprendió la técnica de la grisalla. Desde entonces pinta retratos al óleo por capas y veladuras, con pigmentos de origen histórico, lapislázuli de Afganistán, bermellón de China, y una preferencia clara por los niños como modelo: busca la inocencia, no la pose.
Dos de sus retratos, Aegon II y Rhaenyra Targaryen, realizados para La Casa del Dragón de HBO Max, colgaron en la Galería de las Colecciones Reales del Palacio Real de Madrid. Fue artista invitada y miembro del jurado en VersionaThyssen XXII, reinterpretando una obra de la colección permanente del Museo Thyssen-Bornemisza.
Además de pintar, escribe sobre viajes, diseño, arte e interiores. Trabaja actualmente en obra propia, ediciones limitadas y retratos por encargo.